martes, 31 de marzo de 2020

El ramo.

Esta pena no la vas a borrar armandote a cada rato un ramo que se consume con la misma intensidad con la que te consumis vos misma.
Pará, aunque sea un rato. 
Pensá, aunque sea en vos.
No estás olvidando, estás reprimiendo. 
Esa tristeza, que te envuelve los pulmones y los deja blancos de desamor, te está cagando.
Hace tiempo lo dejaste de hacer por gusto, hace tiempo lo dejaste de armar con amor. 
Estás vos, viéndolo, cada vez con un poquito más de miedo de pensar de más en cada viaje. 
Ya fuiste, ya se perdió la magia. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...