sábado, 27 de junio de 2020

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del raciocinio, viéndonos ahogar, sintiendo que cada acto era un peso más que nos llevaba al fondo. Incapaces de respirar, con mentiras al tope de nuestros pulmones. 
Antes de soltar nuestro último respiro, decidimos soltarnos, dejarnos a flote con nuestros respectivos pesos. Al borde de una muerte colateral, una muerte anunciada de antemano, cuyas advertencias no las leímos, nos dejamos ser. 
Una embolia, un mala racha en el expediente, un buen tema para las conversaciones nocturnas. Fuimos todo y terminamos siendo nada. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...