Que me puedo vengar de la peor manera por tu falta de reciprocidad, haciendote el antagónico en cada escrito. Remarcando cada uno de tus defectos y faltas.
Que puedo escribirte a las tres de la madrugada, que puedo contarte en cada historia de terror como el monstruo que se apoderó de mi corazón y alma. Aunque ya no signifiques nada, como yo para vos cuando mi corazón sentía cada suspiro y cada palabra.
Y no me importaría ser la razón de tus insomnios, no me importaría que tus demonios tengan mi nombre y marcarte los pensamientos como vos desgarraste mis sentimientos.
Porque es tu turno.
Tu turno de pensarme cada madrugada, de preguntarte si aún pienso en vos y de qué manera, de levantarte con ojeras por tanto recordarme. Que imagines una vida alterna conmigo en un mundo paralelo.
Te bajé de aquel pedestal que pertenecía a alguien más, pero lo manchaste, y me marché.
Ahora sólo te queda hacer una cosa, esta madrugada te toca preguntarte a vos, en dónde estoy yo.
viernes, 14 de septiembre de 2018
Tu turno.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Embolia.
Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...
-
Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...
-
Quiero irme, porque duele vivir en una fantasía cuando las certezas de que se conviertan en realidad es nula. Quiero irme, y lo voy a hacer...
-
Cansados de no poder ser, encontrandonos rotos, sin piezas que encajen. Tratando de reconstruirnos el uno al otro. Una despedida corta, frí...
No hay comentarios:
Publicar un comentario