miércoles, 25 de julio de 2018

Rompecabezas.

Albergamos una cantidad de emociones y sentimientos en nuestra mente, estos son la razón de la felicidad y la tristeza. Lo que nos da todo es lo que también nos lo quita. Un lugar donde no hay quien sólo felicidad haya visto, un lugar donde exíste gente que a la felicidad no ha conocido, por muchas razones, cada una de ellas más personales que las otras, y algunos, por un síndrome el cual he decidido llamar el síndrome del rompecabezas.
Algunos son piezas indicadas, otros no encajan, no pertenecen. Nosotros elegímos cuál será la imagen de la cual queremos formar parte, más nos abunda un sentimiento de impotencia al no poder hacer nada por ser aquella pieza que falte.
Luego de no encajar nos sentímos como aquella pieza olvidada y abandonada bajo algún lugar, ni siquiera con otras piezas.
Otros forman su propio rompecabezas y al estar todas las piezas unidas, algunas deciden desaparecer, volviendo a dejar espacios vacios, los intentamos recubrir con otras piezas, algunas no caben, entonces las forzamos y logran entrar, pero al cabo de algún rato caen al suelo, y ese espacio queda vacío por siempre, incapaz de ser cubierto por el dolor que siente al ser tocado.
Al cabo de un tiempo pensamos en dejar el juego y olvidarlo todo, para pasar a formar parte de un rompecabezas de piezas perdídas que decidieron dejarlo todo atrás.
-Schwar.

domingo, 15 de julio de 2018

Ese segundo.

Llega un punto en el cual ya no querés saber nada y sólo pensás en tirar la toalla. Como todo ser humano que se cansa. Quizás por un segundo insignificante o un segundo que puede limitar una existencia. Ese segundo al que ya no crees llegar.
Aunque seamos la solución, el cambio, cuesta seguir porque nos creemos el problema y a veces es más fácil ser parte de uno que intentar solucionarlo.
Algún día te va a tocar mostrarte como lo que sos, esa solución. Vas a solucionar cada uno de los problemas que la vida traiga consigo como si fueran simples ecuaciones de un libro de matemáticas.
Y cuando te parezca imposible verte como la solución porque te tratan como si vos fueras el problema, sólo respira, que nadie es como vos. Nadie va a empatizar ni intentar ponerse en tus zapatos, aunque ellos también sean los culpables de que no quieras estar en los tuyos.
Te vas a jurar cambiar tantas veces, te va a doler estar bajo tu piel y vas a sentir inseguro hasta el piso para caer. No vas a poder escapar del espejo aunque te engañe el reflejo.
Vas a soñar con tener la oportunidad de ser alguien más en otro lugar, cambiar de piel y deshacer todo lo que alguna vez pudo ser porque van a conseguir que dudes hasta de tu propia esencia.
Te doy la certeza de que cada segundo tiene su fin y los problemas también. Busca la mejor manera de seguir hacia adelante y pasá ese segundo al que no creías llegar.

domingo, 8 de julio de 2018

Gracias a vos.

Hoy te confiezo que me alegra haberte conocido.
Me alegra haberte admirado y que me hayas decepcionado.
Te puse en un pedestal cuando no merecías, pero mostraste tu verdadero rostro porque al parecer ya no podías fingir estar conforme en un terreno que no era el tuyo.
Estuve por cederte un lugar que no te correspondería jamás.
Recuerdo que me preguntaste si aún quedan sentimientos. Hoy puedo jurarte que en realidad nunca existieron.
Sólo reflejé a la única persona que podría amar en vos.
También te confieso que liberé a mi corazón de vos.
De los miedos y problemas los cuales depositaste en mí.
Pero nunca tuvíste la razón, sólo me brindaste una.
"A veces tenemos que perdernos para encontrarnos".
Esa frase tenía razón, hicíste que me pierda en tus caminos fríos con sabor a ilusión y de esa manera entendí por donde no quería volver a ir.
Y te digo gracias aunque no pueda nombrarte, gracias por intentar tirarme para abajo
Por enseñarme que las personas indicadas te levantan de tus propias cenizas, y no se hunden junto a vos.
Gracias por ser momentaneo e indicarme hacia dónde estaba mi felicidad permanente
Gracias por tus intentos fallidos de romper esperanzas, porque me brindaste miles sin querer.
Gracias por mostrarme el mal entre el bien y por saber a dónde no quiero jamás volver.

Te ví.

"Te ví, y te ví como no vería a nadie jamás.
Te ví real y decidí que jamás te iba a dejar de mirar.Vos tan presente siempre que no necesitaría de otras compañías en mi vida.
Rellenaste mis espacios y te hicíste parte de mi alma.Unificaste cada uno de mis sentimientos transformando todo lo malo en amor y no creía en eso antes de que me pases vos.Que mis te amo no alcanzan para describir lo que siento, ni mis besos para demostrarlo. Que te quiero en excesos, no menos. Y yo ya no recuerdo mi vida antes de vos, ni me imagino un futuro sin tu calor."

jueves, 5 de julio de 2018

Mi única razón.

Tuve que entender que jamás te iba a ver de nuevo, que esa había sido la despedida, que tu silencio iba a hacer frente a mi tristeza hasta que desaparezca. Que jamás nada volvería a ser, por que ya fue todo. Que la vida te sorprende y ya no sabes si vas o venís incluso cuando una parte deja de existír. Y nos adaptamos a las ausencias al confirmar aunque pase el tiempo jamás vamos a poder olvidar, y ya no sé si es virtud o maldición saber que no importa cuantas veces piense que algún día vas a volver porque no se pueden derribar las estructuras de la vida. Me quedo extrañando sabiendo que hay algo que jamás voy a poder decir. "Hola, no sabes cuántas veces te extrañé, te odié, te amé, te recordé, te sufrí. No sabes cuántas cosas pasaron por mi mente y corazón por vos como razón."

miércoles, 4 de julio de 2018

El Julio aquel.

Me hice responsable de situaciones que generamos ambos, pero optabas por huír siempre.
De a poco me volviste una persona triste, con cada acto al que me sumía, dejaba de ser quien fui alguna vez. Cada vez que me miraba al espejo me quedaba chica aquella imagen triste, en comparación a lo feliz que llegué a ser.
Quizás mi mejor opción sea culparte, por el tamaño de mis ojeras, por las arrugas que se formaron al rededor de mis cejas por el gesto constantemente infeliz, por las manchas que dejaron las lágrimas en mi piel. Me tornaste la persona más horrible que pude conocer y no solo por los aspectos físicos que acabo de nombrar sino también porque me enfriaste el corazón, y decidí culparme tanto tiempo que reconozco que no hay peor persona que la que no siente amor por si misma. Y te culpo a vos porque es tan fácil para mí perdonarte, te culpo a vos porque si asumo que te permití destruirme, como un objeto de poco valor, no me perdonaría jamás.
Y sigo en un limbo, buscando razones para quedarme teniendo miles para irme, me quedo aún, porque voy creyendo que a las personas buenas este mundo no las merecen, que mi lugar estará allá, en la otra vida quizás. Busque tanto tiempo un lugar en el que me quieran bien, sin importar mis mambos, que me quieran sin escrúpulos, que no me puse a pensar ni por un minuto que siempre fui eso que tanto busqué, y a cambio solo recibí dolor. Hoy entiendo que las personas buenas como yo, no estamos hechas para causar sufrimiento, porque causamos y somos absolutamente todo menos dolor.

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...