jueves, 5 de julio de 2018

Mi única razón.

Tuve que entender que jamás te iba a ver de nuevo, que esa había sido la despedida, que tu silencio iba a hacer frente a mi tristeza hasta que desaparezca. Que jamás nada volvería a ser, por que ya fue todo. Que la vida te sorprende y ya no sabes si vas o venís incluso cuando una parte deja de existír. Y nos adaptamos a las ausencias al confirmar aunque pase el tiempo jamás vamos a poder olvidar, y ya no sé si es virtud o maldición saber que no importa cuantas veces piense que algún día vas a volver porque no se pueden derribar las estructuras de la vida. Me quedo extrañando sabiendo que hay algo que jamás voy a poder decir. "Hola, no sabes cuántas veces te extrañé, te odié, te amé, te recordé, te sufrí. No sabes cuántas cosas pasaron por mi mente y corazón por vos como razón."

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...