martes, 22 de mayo de 2018

Algo más.

Los mísmos caminos, las mísmas curvas, las piedras en el mísmo lugar. Vuelvo a tropezarme como si no conociera el camino, como si las ilusiones y esperanzas de que un verdadero cambio existiese me cegaran.
Y me encuentro otra vez con vos, sabiendote de memoria, conociendo ambos lados de tu alma. Sí, vos.
Ya no me atrevo a ponerte un nombre, ya no me atrevo a ponerte un rostro. Porque volvés de distíntas formas, con distíntos rostros, distíntos cuerpos, distíntos aromas, distíntas miradas, siempre intentando demostrar algo que no exíste, algo que fingís mirar, vendiendo ilusiones y yo comprando mentíras.
Volvés en alguien distínto pero seguís siendo el mísmo. Con aquel objetivo.
Primero afilas las palabras, los te amo, las mentíras y me cortás al escuchar, me cortás cuando me abrazas, y de nuevo te vas.
Y cuando estoy por sanar, volvés. Pretendiendo cegarme constantemente y me entrego nuevamente, porque ante vos soy tan vulnerable que no encuentro cura alguna.
Cuando me obligás a ir, a no querer más sentir. Me voy dejándote textos y con esperanzas de que lo siguiente no seas vos, sino algo más.

domingo, 20 de mayo de 2018

Vos y yo.

Mirá en qué nos transformamos, mirá cuánto nos lastimamos. Desde un principio supímos que nada iba a acabar bien entre los dos. Por qué seguímos acá?
Por qué insistimos en seguir y no nos resignamos en parar? Te acostumbraste a mí tanto como yo me acostumbré a vos? Pero a qué nos acostumbramos? Naturalizamos el dolor dañandonos mutuamente el corazón.
Esa primera vez que decidíste irte, debíste habertelo tomado en serio. No debíste volver, no debí haberte aceptado de nuevo.
Por qué no fuímos capaces de hacer nada bien? No podemos seguir diciendo que nos amamos cuando nos pasamos lastimándonos.
Creímos estar haciendo lo posible y lo correcto para seguír con esto, pero el amor no es dolor. Nos mentímos a nosotros mísmos, nos engañamos cada noche al susurrarnos "te amo" a nuestros oídos. Por qué lo hicímos? Por qué lo hacemos? Por qué decidímos seguir haciéndolo?
Transformamos el amor en todo lo contrario. Mi dolor se tatuó tu nombre y tu dolor el mío. Nos perdímos de la mano y creímos amarnos al sentir el odio de otros lados. Y ahora a dónde apuntamos mi amor? Ahora que identificamos el dolor y aún seguímos en el mismo lugar.
Crees que juntos podamos sanar, lo querés intentar?

Un cambio.

Intenté cambiar, muchas veces. Bailé, peleé, pinté, actué, canté, quise perder mi tiempo para no pensar en mi realidad. Quise ser personas que no podría ser jamás.
Nada importó, al finalizar mis actividades, al dejar de ser personas que no era y nunca sería, me encontraba nuevamente conmigo mísma.
Me encontraba con todo ese desorden en mí cabeza, jamás me dí la traza de solucionar mis propios problemas ni de ordenar todo aquello que me hacía tropezar una y otra vez.
Tenía excusas, ocupaba mi mente en otras cosas y al hacerlo había más desorden, más problemas, más cargas para mi alma.
Aún sigo haciendolo, quizás porque tengo bastante miedo. Temo encontrar en aquel desorden soluciones que sería incapaz de utilizar.
Y bien sé que algo debo hacer, porque necesito un cambio verdadero.

viernes, 18 de mayo de 2018

Mientras.

Después de tanto pensar, entendí que era yo quien decidió navegar por aquel mar. Fuí yo quien tomó aquella decisión. Me decidí por vos.
Fuíste vos, sos y vas a seguir siendo aquella decisión. Voy a dejar de culparte, voy a dejar de culparme a mí mísma por no saber cómo lidiar con los golpes de la vida. Voy a dejarnos ser.
Entre vos y yo, ninguno somos culpables de nada. Nos decidímos por nosotros, nos elegímos.
Vamos a seguir remando hasta nuestro destino, hasta donde podamos. Pero sin culpas en el camino.
Vamos a agradecernos por el recorrido si no somos nuestros destinos. Felizmente vamos a despedirnos.
Pero mientras vamos a vivírnos.

sábado, 12 de mayo de 2018

Ser lo que sos.

Pará un rato con todo, pará con eso de intentar ser algo que no podes. Pará de meterte en la cabeza la loca idea de que tenés que ser de tal manera. Pará, por favor.
Pensá por vos un rato, pensá como vos. Como lo que sos.
Dejá de apostar tu estabilidad. Jugate por lo que no tenés que cambiar, y si no te gusta la soledad ponéte a buscar tu lugar. Ese lugar hecho para vos, en donde no tenés que moldearte de ningúna manera, donde no tenés que pedir, donde también vas a recibir.
Pero no te decepciones si no encontrás tu lugar a la primera. No te decepciones si la gente te queda chica, porque te va a pasar.
Te van a pasar, o ya te pasaron, personas que no sienten a tu medida. Pero tranquila.
Un día vas a levantarte y entender a la vida, ella mísma te va a explicar el por qué de tantas caídas. Vas a estar en ese lugar en dónde te puedan devolver todas esas esperanzas que dejaste morir en tu interior, el lugar en donde seas verdaderamente feliz sin sentir que te mentís. El lugar en el que puedas ser lo que sos.

viernes, 11 de mayo de 2018

Historias reales.

Hace varios meses que lo conocí, no es como vos. Comparé cada aspecto, porque después de todo lo que pasamos me dí cuenta que es algo que no quiero volver a vivír, no quiero volver a la falta de equidad. Temo equivocarme nuevamente, abrir las puertas de mi alma y corazón a alguien que resulte como vos. Pero me la voy a jugar porque esta vez quiero darme una oportunidad. Esa oportunidad de hacerme ver que también tuve la razón al creer que la reciprocidad no era el cuento que me contabas cada noche antes de dormir. Quiero darme la oportunidad de transformar esos cuentos en historias. Historias reales.
Creo que ya es momento de dejarnos ser otra vez, es momento de una nueva inspiración y dejar atrás todo ese dolor que supimos sentir. Ese dolor que en su momento aferro a nuestras almas, y fue nuestro único lazo. 
Porque después de todo ambos fuímos culpables, yo por dar de más y vos por no saber recibir.
Sé que te voy a buscar en ese alguien más, me va a costar acostumbrarme a la reciprocidad, pero lo voy a lograr. También sé que te va a costar, cuando llegue tu momento (la persona venida al mundo para vos), recibir aquel amor e intentar dar un poquito más. Me hubiese gustado haber sido esa persona, te hubiese gustado haber sido ese alguien más. Pero cómo decía esa canción que escuché cada noche después de nuestra despedida; "embarcamos mal y así se dió el final".
Eventualmente sé que te voy a extrañar por un tiempo más, y para no decir que todo lo que pasamos fue en vano, corazón; no nos hicímos bien, pero nos mejoramos para la vida, para nuestros otros. Nos hicímos fuertes, nos pulímos.
Ahora estoy lista para emprender mi nueva aventura, si hay algo más que deba pulír para la persona venida al mundo para mí, lo voy a hacer nuevamente.
Porque para mí aún no terminó nada, me equivoqué creyendo que debía dejarte en el pasado, cuando debí aprender de vos, de nosotros. Sos esa etapa de la que siempre hablabas.
Más pronto o más tarde debíste haberme pasado. Me pulíste para ese alguien más, yo hice lo mísmo con vos. Crecímos, y no podemos crecer si no perdemos lo que éramos antes. Quizás algún día agradezcamos que nuestros caminos se hayan separado.

                       

jueves, 10 de mayo de 2018

Hasta luego.

Cansados de no poder ser, encontrandonos rotos, sin piezas que encajen. Tratando de reconstruirnos el uno al otro.
Una despedida corta, fría, seca. Para que ya no duela, dijíste. Para cicatrizarnos más rápido.
Juntos como un cuchillo de doble filo, cortándonos la piel, clavando el corazón.
Con ganas de ser más, más que una simple ilusión.
Mirando nuestros cuerpos, gastados de intentar.
Adiós, dijíste. Hasta luego, respondí.
Hasta el próximo lápiz y el próximo papel, para volver a verte y sentirte.

miércoles, 9 de mayo de 2018

A días.

No siento nada, no entiendo lo que siento. Los minutos pasan, luego las horas, los días. El mundo gira sin ser sentido, los colores cambian, vienen las nubes, vuelve a despejarse el cielo.
Entro en trance. Siento, pienso, el mundo vuelve a ser sentido, vuelvo a sentirlo. Se detiene. Apareces vos.
Mientras te quedas me confundís, me haces pensar y sentir. Me marcás y te vas.
Pasa el tiempo de nuevo sin poder sentirlo. Segundos, minutos, horas. Colores. Nubes. Cielo despejado. Vos otra vez.
Hechos tras hechos, los mísmos siempre. La misma historia contandose desde el principio al fin. Constantemente.
Volvés a irte. Ya no apareces.
Qué se hizo de vos? La historia se repite pero me haces pensar y sentir en la distancia. Vuelvo a esperarte. Sin entender, sintiendote.
Vuelve a girar la tierra. Segundos a minutos, minutos a horas, horas a días. Ya con tu marca, con una cicatriz. Te pensé tanto que te quedaste en el olvido. Me curé de la enfermedad que llevaba tu nombre.
Te fuíste dejándote en mi memoria. Te maté un día, al despertar sin pensarte. Al despertar con una sonrisa sientiendo a la tierra girar. Segundos a minutos, minutos a horas, horas a días. Días nuevos sin vos y tus recuerdos.

viernes, 4 de mayo de 2018

Noelia.

Noelia era una mujer común a la vista. Se mudó a la capital a principios del año, dejó a su familia y todo lo que tenía para estudiar.
Trabajaba en la cocina de un hotel en Asunción  mientras ahorraba para empezar la universidad, llevaba una vida normal.
La conocí una tarde en el bus, no recuerdo cómo empezamos a conversar pero me cambió la visión que tenía de la vida. Conocí su historia.
De ser común pasó a ser una maravilla, era más metas que persona y a pesar de tantas caídas no dejó que ninguna le provocara heridas.
No volví a saber de Noelia, pero no hay un día en que no recuerde su historia.

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...