Hace varios meses que lo conocí, no es como vos. Comparé cada aspecto, porque después de todo lo que pasamos me dí cuenta que es algo que no quiero volver a vivír, no quiero volver a la falta de equidad. Temo equivocarme nuevamente, abrir las puertas de mi alma y corazón a alguien que resulte como vos. Pero me la voy a jugar porque esta vez quiero darme una oportunidad. Esa oportunidad de hacerme ver que también tuve la razón al creer que la reciprocidad no era el cuento que me contabas cada noche antes de dormir. Quiero darme la oportunidad de transformar esos cuentos en historias. Historias reales.
Creo que ya es momento de dejarnos ser otra vez, es momento de una nueva inspiración y dejar atrás todo ese dolor que supimos sentir. Ese dolor que en su momento aferro a nuestras almas, y fue nuestro único lazo.
Porque después de todo ambos fuímos culpables, yo por dar de más y vos por no saber recibir.
Sé que te voy a buscar en ese alguien más, me va a costar acostumbrarme a la reciprocidad, pero lo voy a lograr. También sé que te va a costar, cuando llegue tu momento (la persona venida al mundo para vos), recibir aquel amor e intentar dar un poquito más. Me hubiese gustado haber sido esa persona, te hubiese gustado haber sido ese alguien más. Pero cómo decía esa canción que escuché cada noche después de nuestra despedida; "embarcamos mal y así se dió el final".
Eventualmente sé que te voy a extrañar por un tiempo más, y para no decir que todo lo que pasamos fue en vano, corazón; no nos hicímos bien, pero nos mejoramos para la vida, para nuestros otros. Nos hicímos fuertes, nos pulímos.
Ahora estoy lista para emprender mi nueva aventura, si hay algo más que deba pulír para la persona venida al mundo para mí, lo voy a hacer nuevamente.
Porque para mí aún no terminó nada, me equivoqué creyendo que debía dejarte en el pasado, cuando debí aprender de vos, de nosotros. Sos esa etapa de la que siempre hablabas.
Más pronto o más tarde debíste haberme pasado. Me pulíste para ese alguien más, yo hice lo mísmo con vos. Crecímos, y no podemos crecer si no perdemos lo que éramos antes. Quizás algún día agradezcamos que nuestros caminos se hayan separado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario