miércoles, 29 de abril de 2020

Vaivén.

Disfrazo mis palabras para que no percibas la intensidad de este deseo mío de tenerte.
Me oculto, y al mismo tiempo me culpo, como si hubiese sido posible resguardarme de tus palabras, mal y pocas veces bien intencionadas.
Estás siempre yendo y viniendo de un mundo del que desconozco, desapareciendo cuando más te deseo.
Acabo mareada de tu vaivén de amores rotos, escasamente convencido de que alguno pueda ser correspondido.
Quizás te entiendo más de lo que creo, ambos colgados de una ilusión, un desamor.
Lo que nos separa, lo que espero que algún día nos una.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...