lunes, 30 de abril de 2018

Por dos.

Quisiera prometerme que va a ser la última vez que te escriba mientras las lágrimas van rodando por mis mejillas, quisiera cumplirme esa promesa.
Quisiera poder amarme hasta no necesitar de nadie.
Quisiera serme suficiente y no creer que necesito equiparación para seguir.
Quisiera haberme amado para no amarte de la forma que lo hago. Ese amor que se transforma en dolor de tanto sentir.
Quisiera haber conocido la reciprocidad desde un comienzo.
Pero hoy me deseo lo mejor en el futuro. Hoy me felicito por haber aguantado las caídas y por el amor puro que soy capaz de dar. Deseo que algún día puedas (yo) encontrar lo que buscabas. Que sin esperarlo llegue a tu vida.
Me deseo lo mejor, porque me lo merezco. Porque dí todo de mi por alguien más y aunque las cosas no hayan resultado como las esperé, fuí capaz de sentir en realidad.
Y mi corazón estará en calma, triste por algún tiempo, pero sabrá que dió todo de si mísmo.
Que fue capaz de latir por dos cuando uno decidió ya no hacerlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...