martes, 3 de abril de 2018

No soy yo, sos vos.

Después de todo, decidí borrar los puntos suspensivos y colocar el punto final.
Pero no me culpes, porque ya no voy a volver a pedir disculpas por cosas que no causé. Porque fuíste vos quien me obligó a colocar ese punto, fuíste vos quien me lastimó, fuíste vos el que se burló de mi inseguridad, fuíste vos el que nunca estuvo para mí.
Y ya no te pido disculpas, ya no te pido que te quedes. Te pido que te vayas y no regreses.
Porque te amé pero vos no sabes amar, espero que algún día aprendas y que no te hagan lo que me hicíste.
Ahora estoy feliz, libre de vos, libre de la inseguridad que hacías crecer. Ahora estoy fuerte y no quiero volver a verte.
Porque ya no voy a tirarme para abajo dándote las gracias y haciendote héroe de esta película, no es así, ya no.
Aunque quizás nunca llegues a leerme, quiero decirte que nunca fui yo el problema, siempre fuiste vos. No quiero hacerte sentir mal sólo quiero decirte la verdad. Porque eras vos el que tenía que pedir perdón.
Pero siempre te voy a recordar, descuida, te voy a recordar para saber en dónde ya no y nunca más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...