domingo, 31 de mayo de 2020

Ya no estás.

Mi lugar en el mundo a partir de tu ausencia, es la sombra.
Vivo caminando en la linea recta que separa a los dos mundos que nos conservan, esperando, con la credulidad de un amor a medias, tu regreso.
No podes hacerlo.
Visto de negro y miro al cielo, con un sinfín de preguntas que jamás van a tener respuesta.
Te sueño, de vuelta, con el calor de tu cuerpo acercándose al mío, envolviendome en la locura que conceden las ausencias.
En especial la tuya.
Te pido de regreso, e ideo el plan perfecto de que todo haya sido una mala pesadilla, o una mala poesía.
Nos dejamos a medias.
Lo pienso, a menudo, y a veces entiendo que irte no estaba en tus planes, que quedarte era lo que querías.
No hay perdón ni palabras mágicas que te traigan de vuelta.
Y me abruma lo jamás dicho, y lo jamás escuchado.
Que no puedo derrumbar las estructuras de la vida para traerte de la muerte.
Sólo me queda sobrevivir a días grises como éste que me recuerda a cada rato que vos, hoy, ya no estás. 

jueves, 21 de mayo de 2020

Circunstancias.

Cuando la ansiedad me mataba;
cuando me olvidaba de como respirar cuando pasaba el pibito que me gustaba;
cuando se me iba la vida por el drenaje;
cuando todo salía mal y no existía el botoncito que lo reiniciara todo.
Estabas vos y era más que suficiente para mí
Tu compañía es de esas que dicen con certezas que todo va a estar bien, que las cosas van a mejorar, y si no, siempre vamos a poder escapar, de alguna forma, juntas.
Es que recuerdo cada momento que estuviste para mí, a pesar de llevar colgada esa cara de no querer saber nada.
Cuando me recibías en tu casa y vaciabamos cartones de vino con fanta, a veces no teníamos nada pero nos bastaba con llegar a salvo en casa. No era nada, pero significaba todo.
Abrazarte me daba vida, y sé que seguiría dándomela si no estuviésemos en éstas circunstancias.

domingo, 17 de mayo de 2020

Por favor, no.

No confíes en mí, te lo pido por favor
No te desveles hablando conmigo
No prestes atención a las pequeñas cosas que te cuento, que para mi significan un carajo
No me pidas que me quede, cuando con seguridad te digo que quiero irme
No vuelvas a escribirme al día siguiente, no voy a estar
No pienses que no soy capaz de mentirte, porque voy a hacerlo o quizás ya lo hice 

No creas que te quiero, porque jamás podría sentir algo como eso.

viernes, 15 de mayo de 2020

Fuera de vos.

Quisiera tener el valor suficiente para vivir como si estuviese encerrada en un reloj de arena, y que cada segundo sumase un grano más que me roba el espacio, y de a poco me deja sin oxígeno. Quisiera poder vivir con los pantalones puestos y decirte cada día cómo me siento.
El valor me da miedo, es cierto, lo acepto, pero me gustaría que la realidad fuese otra.
Mientras yo aprendo a vivir con los miedos en la mochila, vos vivís con la credulidad de que estamos bien, sólo porque vos lograste estarlo.
Me atás a una realidad ficticia que creaste para protegerte de una vida de culpa. Porque es más fácil creer que sí, cuando no.
Y me aferro a lo mismo, porque creo que no me queda de otra. Porque creo, amarga y estúpidamente, que prolongar mis sentimientos hasta que se hayan esfumado es una mejor opción. Posponerme, una y otra vez.
No sé hasta cuándo pueda soportar cargar con verdades a medias y despedidas jamás realizadas, ya no quiero ni espero siquiera poder hacerlo.
Por eso es que deseo el valor de vivir como si tuviese los minutos contados, sin cuestionarme a cada tanto a dónde va a llevarme este mal sentimiento.
Desearlo con todas mis fuerzas, a veces no es suficiente, porque llevo en el cuerpo la cicatriz de un abandono que no sana jamás. Que me recuerda a cada tanto que me querías fuera de vos.

domingo, 10 de mayo de 2020

Tus flores.

Me forjé un sostén de tus ramas
Cuando seguir en pie parecía imposible
Te conocí un mes de esperanza
Estabas flamante aquella mañana
en medio de tantos prejuicios
Y con solo verte;
Los olvidé
Como quien recibe un abrazo inesperado
Como quien al fin encuentra certezas después de tanta incertidumbre
Me resulta triste pensar que algún día he de partir y no volver a verte cada mañana
Mi consuelo es que realmente hay vida después de este lugar
Y me lo dijiste vos
Con tus flores amarillas
Cuyas semillas conservé
Y siendo el hincapié de mi felicidad
Las volveré a plantar
Justo en medio de mi nostalgia
Porque tenías razón
Hay vida después de este lugar, después de vos
Y tu vida la conservo en mis recuerdos
Por eso espero que cuando menos lo espere
Y te piense casualmente
Pueda yacer en la tranquilidad de tu tierra;
Mirar al cielo
Y que las maravillosas vistas sean las de tus flores. 

domingo, 3 de mayo de 2020

Destruime.

Quiero irme, porque duele vivir en una fantasía cuando las certezas de que se conviertan en realidad es nula.
Quiero irme, y lo voy a hacer, y me voy a romper;
Voy a romperme cuantas veces sean necesarias para salir de vos.
Aunque me cueste media vida, o una entera, despedirte, va a pasar.
Dejame ir, decime; fríamente; que ya no importo una mierda
Y así tal vez te odie;
Porque deseo con todas mis fuerzas poder odiarte.
Porque el odio no siempre es malo
Destruime, que está confirmado que alimentas mi creación de esa manera.
Cortame, de tajo, cada sueño que tengo a tu lado.
Rompeme, por favor, de una puta vez por todas.
Lastimame un poco más, golpeame con más fuerzas.
Haceme entender que tu amor es insuficiente, que ni siquiera va a alcanzar las ganas que tengo de que me quieras al menos un poco.
Te lo pido por favor, destruime, que no queda casi nada erguido acá.
Por favor. Decime que te importa una mierda que esté acá.
Ya no estoy dispuesta a sobrar, ayudame a sanar.

viernes, 1 de mayo de 2020

Recaídas.

Tuve una recaída, justo antes del concierto que hubiésemos visto juntos si aún seguías
Tuve una recaída y vos no estabas
No estabas, mientras se me caía la vida
No es justo - pensé -
No es justo que no estés
Cuando me derrumbo no estás, cuando me arde la vida, cuando se me sacude el pecho
Tuve una recaída y no estás
Y lo repito, una y otra vez, no estás
Y aún no entiendo qué fue lo que hice mal
Pero tampoco me culpo
Sólo quisiera entender por qué no estás;
Tuve una recaída, es una excusa más para preguntarme a mí misma por qué no estás
Ojalá me pensaras casualmente
Ojalá la miraras, y por un segundo no pensaras en vos, ojalá por un intervalo pensaras en mí, y quizás con vergüenza, porque te fuiste
Porque me dejaste con el corazón enlatado, y mis pies en las puntas de tus manos
Hoy tuve una recaída, y no por coincidencia te pensé;
Hoy tuve una recaída, y vos no estabas para mí.
Es que no quiero echarte en cara lo que arraigo, pero ojalá recuerdes tus caídas y recaídas, cuando ella era tu razón, y yo tu paracaídas.
Que ya no quiero pensarte cuando la paso bien, y cuando la paso mal esperar tus manos para levantar.
Me dejé recaer, dejame renacer.



Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...