sábado, 19 de octubre de 2019

Quisiera.


Quisiera despertar y ver tu cara mientras aún soñas.
Quisiera llevarte conmigo hasta el último día.
Sin importar el rumbo que lleguemos a tomar.
Sé que vas a estar cada vez que cierre mis ojos.
Cada vez que visite la plaza en la que nos solemos encontrar.
Estás en cada uno de mis recuerdos, y sos lo más lindo que la vida me regaló.
Sufrí para llegar, pero a partir de vos encontré paz, al fin tengo mi propio lugar.
Sólo me queda agradecer tu existencia.
Sos mi angel disfrazado de humano, sos mi salvación.
A partir de vos mi vida cobró sentido, mis heridas sanaron, y llevo mis cicatrices como medallas. Gracias.
Contigo me debía topar, y ya nos ves acá, cumpliendo meses de inestabilidad y felicidad, tambaleando con las melodías, siendo bálsamos y heridas.
Fuimos todo, somos demasiado. Y aunque algún día el destino decida hacernos cenizas, vas a seguir acá, con todas las marcas que me dejaste en el alma.
Sos mi todo.

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