sábado, 19 de octubre de 2019

Quisiera.


Quisiera despertar y ver tu cara mientras aún soñas.
Quisiera llevarte conmigo hasta el último día.
Sin importar el rumbo que lleguemos a tomar.
Sé que vas a estar cada vez que cierre mis ojos.
Cada vez que visite la plaza en la que nos solemos encontrar.
Estás en cada uno de mis recuerdos, y sos lo más lindo que la vida me regaló.
Sufrí para llegar, pero a partir de vos encontré paz, al fin tengo mi propio lugar.
Sólo me queda agradecer tu existencia.
Sos mi angel disfrazado de humano, sos mi salvación.
A partir de vos mi vida cobró sentido, mis heridas sanaron, y llevo mis cicatrices como medallas. Gracias.
Contigo me debía topar, y ya nos ves acá, cumpliendo meses de inestabilidad y felicidad, tambaleando con las melodías, siendo bálsamos y heridas.
Fuimos todo, somos demasiado. Y aunque algún día el destino decida hacernos cenizas, vas a seguir acá, con todas las marcas que me dejaste en el alma.
Sos mi todo.

De la mano.


Sé que te miras y no ves nada especial, sé que llevas tus inseguridades en la mochila todos los días. Sé que no tenes el placer de verte sonreír o escucharte decir esas cosas que a veces sólo vos podes entender.
También sé que te cuestionas entero, que te podrías colgar por horas pensando en tu futuro y la forma perfecta de vivir, sé que te preocupas y a veces sentis que te pesa la vida y ya no das más.
Sé que me pasa lo mismo que a vos.
Pero cuando yo te miro me olvido. Cuando nos miramos sólo existimos nosotros en este mundo, y la vida es más amena encerrados en el cuarto de alquiler por más barato que sea.
Sé que no tenemos certezas y jamás podríamos tenerlas, pero nos queremos con la intensidad necesaria para sobrevivir estas aflicciones, porque cuando nos miramos simplemente todo desaparece.
Y sé que vagar por esta vida es mucho más fácil cuando lo hacemos de la mano.

jueves, 3 de octubre de 2019

Amarte

Amarte me duele
Me crea escrúpulos
Me asfixia
Me acaba
Me quiebra
Me rompe
Amarte me hace sufrir

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...