Desperté y te recordé
Como quien descansa ocho horas seguidas
Sin pesadillas
Ni inquietudes
Te recordé
Desperté con una sonrisa
Una sonrisa que solo concede la paz;
De la muerte
Y es condenada por el olvido
Te recordé por última vez
Porque aparecíste en mis sueños
Perdonando mis errores
Soltándome
Esperé tanto tiempo por esto
Que ahora me resulta imposible creer;
Viví tanto tiempo
Junto a tu fantasma
Y ahora recuerdo tu cuerpo
Aún con vida, pero en cambio
yace tieso;
En el mismo lugar en el que te sepulté
Pero que idiota fui!
Al creer que de la muerte podrías volver
Te concedí un anhelo
El mísmo que susurrabas entre sollozos todas las noches
Cuando me consagraba tu amante;
Que serías más feliz
Sin vida
Porque comprendí
Que tus llantos
No eran por amor.