Cuando todo se derrumba, me encuentro conmigo misma.
Cuando todo se vuelve abrumador y ya no puedo lidiar con mi dolor. Tengo ganas de culparte a vos porque nunca tuvíste la intención de equipararme y aún así me lo hacías creer. Esas veces que me ví obligada a sonreír en momentos donde me sentí azotada por el universo, me encontré luchando en guerras unilaterales. Luchando contra mi estabilidad mental.
Y no es fácil aceptar que las cosas no van bien, no es fácil hablarlo, menos aceptar ayuda. Pero llega un punto en donde ya no podes cargar con todo. En donde tu corazón no aguanta y el dolor sale en forma de lágrimas pero regresa al ver una sonrisa.
Temo haber sentido tanto hasta ya no querer volver a sentir nada.
También temo estar tocando fondo y acostumbrarme a la oscuridad y el frío en algún rincón de aquel lugar.
Temo que no seas un recuerdo momentáneo y te transformes en un recuerdo permanente. Que pase las mañanas y las noches pensándote, pensándo en tu ausencia, gastándome.
Pensándote hasta saberte de memoria, cada uno de tus aspectos, cada movimiento. Temo.
Espero sobrellevar tu ida y no esperarte de vuelta.
Pero antes voy a llorarte, hasta que salga todo el dolor. Y exprimiré mi alma y corazón hasta que salgas de cada rincón, hasta no llevar ningún pedazo tuyo. Quizás lleve mucho tiempo recuperarme.
Recuperar el tiempo perdido, hasta no necesitar equiparación y serme suficiente.
Y así únicamente volver a ser lo que nunca debí haber dejado.
De esa forma espero, que cuando menos lo espere, y te piense casualmente, te haya finalmente superado. Espero haber arrancado de mi corazón todo ese dolor.
Espero tener esa vida que siempre deseé y sentir que lo merezco. Sentir que ese amor perdido fue devuelto, intacto. Y sé que va a pasar, por eso sigo acá. Esperando.
martes, 24 de abril de 2018
Siguiendo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Embolia.
Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...
-
Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...
-
Quiero irme, porque duele vivir en una fantasía cuando las certezas de que se conviertan en realidad es nula. Quiero irme, y lo voy a hacer...
-
Cansados de no poder ser, encontrandonos rotos, sin piezas que encajen. Tratando de reconstruirnos el uno al otro. Una despedida corta, frí...
No hay comentarios:
Publicar un comentario