sábado, 27 de junio de 2020

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del raciocinio, viéndonos ahogar, sintiendo que cada acto era un peso más que nos llevaba al fondo. Incapaces de respirar, con mentiras al tope de nuestros pulmones. 
Antes de soltar nuestro último respiro, decidimos soltarnos, dejarnos a flote con nuestros respectivos pesos. Al borde de una muerte colateral, una muerte anunciada de antemano, cuyas advertencias no las leímos, nos dejamos ser. 
Una embolia, un mala racha en el expediente, un buen tema para las conversaciones nocturnas. Fuimos todo y terminamos siendo nada. 

viernes, 12 de junio de 2020

Noche de Mayo.

Me envías un texto, pidiendo disculpas porque lo volviste a hacer.
Perdón - me escribís - perdoname, por favor.
No me decís con exactitud lo que hiciste, pero las situaciones que pasamos me lo venían advirtiendo.
Otra vez te metiste esa mierda por la nariz, y me pedís disculpas porque prometiste no volver a hacerlo. Te pones mal, otra vez, recaíste.
No te culpo, sé que tratas de ser fuerte todo el tiempo y a veces ya no podes. Querés escapar de la puta realidad que te tocó la puerta, inhalas un poquito más. Ya no estás.
Mientras vos te cagas la vida me rompes el corazón, y no puedo enojarme. Me frustro porque no puedo sanarte, me enfermo junto a vos en cada esnifada.
¿En dónde estás? - escribí- respondeme, por favor. Hace una hora no sé nada de vos.
Me carcome por dentro la ansiedad que me causa no recibir ningún mensaje tuyo.
Hace dos meses que no nos veíamos a causa de la cuarentena, y empeorabas. Ya no podías hacer nada más que comerte la cabeza y bancarte la abstinencia. No pudiste mantenerte erguido, mi amor.
Dos horas, no contestas mis llamadas ni mensajes. Carajo, qué hiciste.
No lo soporto más y marco a un Uber, en 10 minutos llegamos. Oscureció y ninguna luz de tu departamento se prendió.
Por qué lo hiciste, mi amor.
Te miro las pestañas, la curva perfecta de tu nariz, tus labios morados, te siento frío.
Te fuiste de mi esa noche de mayo, con el celular en la mano pidiéndome perdón porque ya nunca me ibas a acompañar.

martes, 9 de junio de 2020

Deteriorada.

Me mandás la imagen de un edificio histórico a las once en punto, la titulas "deteriorada". Admito que es lo que me atrae de vos, la pasión que le traes al arte y esas cosas. Pero me dejas pensando.
La imagen está tremenda, la calidad es muy buena. Al edificio se le hace notorio lo antiguo, las manchas negras sobre la pintura blanca, los detalles arquitectónicos de la época. La pintura naranja desgastada, mostrando rasgos anteriores.
La admiré por un largo rato. Pero lo que me dejó inspirada no fue eso, fue el título.
Llevaba tiempo ahogandome con palabras que no podía decirlas, porque no las encontraba. Tenía tanto por ruido por dentro que me ya esta ensordeciendo la realidad. Y no lo podía descifrar.
Ahí estaba, una sola palabra servida.
Ahí estaba, lo único que necesitaba para deshacerme del mal que me ahogaba.
Asunción ardiendo en su esplendor único, llevándose a rastras las esperanzas muertas en mi interior, y así de una vez sepultarlas en un lugar en donde nunca puedan encontrarlas.

jueves, 4 de junio de 2020

El juego.

Viví un amor vacío.
Un amor sin órganos internos.
Sin sangre circulando.
Viví un amor de a veces.
Algo que se transforma en amor en una habitación ocasional.
Cuerpos inertes cobrando vida en la conexión de los mismos.
Elementos inútiles
Nos viví en un vacío
En el calor de la unión 
Que se desvanecía al soltarnos 
Un amor sin amor
El juego entre los dos. 






lunes, 1 de junio de 2020

Mal mental.

Vivo en la ficción que me ofrece la escritura y la imaginación.
Creando mundos alternos en los que vos no desertas y seguís acá.
Es cierto, vivo huyendo de las realidades que me consumen y me dejan irreparable.
Haciendo y deshaciendo lazos inexistentes que me unen a tu mundo incierto.
Evitando digerir el veneno de lo real.
Escuchando una y otra vez que te deje ir, porque es lo ideal, porque que vos vuelvas forma parte de mi mal mental.

domingo, 31 de mayo de 2020

Ya no estás.

Mi lugar en el mundo a partir de tu ausencia, es la sombra.
Vivo caminando en la linea recta que separa a los dos mundos que nos conservan, esperando, con la credulidad de un amor a medias, tu regreso.
No podes hacerlo.
Visto de negro y miro al cielo, con un sinfín de preguntas que jamás van a tener respuesta.
Te sueño, de vuelta, con el calor de tu cuerpo acercándose al mío, envolviendome en la locura que conceden las ausencias.
En especial la tuya.
Te pido de regreso, e ideo el plan perfecto de que todo haya sido una mala pesadilla, o una mala poesía.
Nos dejamos a medias.
Lo pienso, a menudo, y a veces entiendo que irte no estaba en tus planes, que quedarte era lo que querías.
No hay perdón ni palabras mágicas que te traigan de vuelta.
Y me abruma lo jamás dicho, y lo jamás escuchado.
Que no puedo derrumbar las estructuras de la vida para traerte de la muerte.
Sólo me queda sobrevivir a días grises como éste que me recuerda a cada rato que vos, hoy, ya no estás. 

jueves, 21 de mayo de 2020

Circunstancias.

Cuando la ansiedad me mataba;
cuando me olvidaba de como respirar cuando pasaba el pibito que me gustaba;
cuando se me iba la vida por el drenaje;
cuando todo salía mal y no existía el botoncito que lo reiniciara todo.
Estabas vos y era más que suficiente para mí
Tu compañía es de esas que dicen con certezas que todo va a estar bien, que las cosas van a mejorar, y si no, siempre vamos a poder escapar, de alguna forma, juntas.
Es que recuerdo cada momento que estuviste para mí, a pesar de llevar colgada esa cara de no querer saber nada.
Cuando me recibías en tu casa y vaciabamos cartones de vino con fanta, a veces no teníamos nada pero nos bastaba con llegar a salvo en casa. No era nada, pero significaba todo.
Abrazarte me daba vida, y sé que seguiría dándomela si no estuviésemos en éstas circunstancias.

Embolia.

Sufrimos nuestra relación como una embolia que obstruía nuestro amor propio, sumergidos en un océano de palabras que iban mucho más allá del...